Participa Alcalde en Ceremonia Luctuosa de Líder Azucarero
El presidente municipal de Casimiro Castillo, Gibi Pérez, junto a personal de la Sección 122 del Sindicato Azucarero y estudiantes participó en la ceremonia por el 43 aniversario luctuoso de José María “Chema” Martínez.
CIUDAD | Marco Antonio Guízar
CASIMIRO CASTILLO, Jalisco. [ABC Medios].- La mañana de este miércoles se conmemoró el 43 aniversario luctuoso de José María Martínez, quien fuera líder del Sindicato de Trabajadores Azucareros de la República Mexicana (STARM).

El presidente municipal de Casimiro Castillo, Jalisco, Gibi Pérez, participó en la ceremonia cívica en la cual se le rindió homenaje a quien fuera líder del gremio azucarero nacional, acompañado por habitantes de la colonia y de la escuela del mismo lugar, “José María Martínez”, así como por integrantes de la Sección 122 del Sindicato de Trabajadores de la Industria Azucarera y Similares de La República Mexicana.

Durante el acto, el presidente dirigió unas palabras en memoria de su legado, también participaron maestros y alumnos con emotivos bailables, fortaleciendo así la unión entre historia, educación y tradición.
¿Quién fue Chema Martínez?
José María “Chema” Martínez Rodríguez nació un 8 de enero de 1912, en Tamazula de Gordiano, Jalisco, José María Martínez Rodríguez, a quien la historia del movimiento obrero azucarero recuerda con respeto, firmeza y gratitud.
Para miles de trabajadores del campo y la fábrica, su nombre quedó ligado a una de las etapas más largas y decisivas del Sindicato de Trabajadores de la Industria Azucarera y Similares de la República Mexicana (STIASRM). Desde muy joven, “Chema” Martínez conoció la dureza del trabajo en el ingenio.
Ingresó al Ingenio de Tamazula siendo aún muchacho, compartiendo jornadas extenuantes, salarios limitados y la incertidumbre que marcaba la vida de los obreros azucareros en las primeras décadas del siglo XX. Aquella experiencia temprana forjó su carácter y despertó en él una profunda convicción por la defensa colectiva de los derechos laborales.
Su compromiso no pasó desapercibido. En 1937, con el respaldo de sus compañeros, fue electo primer Secretario General de la Sección 80 del Ingenio de Tamazula, iniciando así una trayectoria sindical que pronto rebasaría los límites de su centro de trabajo. Su participación activa en la vida sindical regional le permitió tejer alianzas y ganar reconocimiento entre otras secciones.
El 14 de noviembre de 1940, durante el Segundo Congreso Nacional Azucarero, celebrado bajo la dirigencia de Rosendo G. Castro, José María Martínez Rodríguez fue propuesto por primera vez para integrar el Comité Ejecutivo Nacional, ocupando la Secretaría de Correspondencia y Acuerdos. Aquello marcó su entrada formal a la conducción nacional del sindicato.
Años después, en el Sexto Congreso Nacional, realizado en marzo de 1951, cuando resultó electo Secretario General Martín Rivera G., “Chema” Martínez asumió la Secretaría de Conflictos de Fábrica y Taller, una de las carteras más sensibles y estratégicas del sindicato, desde donde defendió innumerables demandas obreras.
El momento decisivo llegó entre el 27 y el 29 de febrero de 1954, durante el Séptimo Congreso Nacional, cuando fue postulado como Secretario General del STIASRM, logrando el triunfo frente a la planilla encabezada por Alfonso G. Calderón. A partir de entonces, inició un liderazgo que se prolongaría por casi tres décadas.
En los nueve congresos nacionales siguientes, José María Martínez Rodríguez fue reelecto de manera consecutiva, manteniéndose al frente del sindicato hasta su fallecimiento, ocurrido el 19 de marzo de 1983, dejando inconcluso su último periodo.
Su gestión es recordada por importantes conquistas sociales: el establecimiento de la jubilación como un derecho del trabajador, compatible con la pensión del Seguro Social, y el histórico acuerdo de 1968, cuando se impulsó el programa de construcción de casas en propiedad para los trabajadores, renunciando incluso a un aumento salarial del 12% en beneficio del patrimonio familiar obrero.
Porque la historia de los pueblos también se escribe desde los talleres, los batey y los ingenios.

