49 años después, el Cristo del Ciclón: Protector de BdeN

Hoy se cumplen 49 años de fe y protección de esta milagrosa imagen, que desde el interior de la Parroquia de San Antonio, en el centro de Barra de Navidad, se ha convertido en el centro de devoción y a la cual acuden cuando fuertes tormentas azotan a la bahía.

BARRA DE NAVIDAD, Jalisco.- [martes 1 de septiembre de 2020/ABC].- Después de “Lily” en 1971, han llegado “Jova”, “Patricia” y más reciente “Hernán” convertido en una tormenta tropical que dejó caer sobre el Corazón de Costalegre, en tan solo 24 horas, más del doble de agua de la que históricamente cae en un mes de agosto. “Nos doblan, pero no nos quebramos, el Cristo del Ciclón protege esta tierra” dicen vecinos de Barra de Navidad, al cumplirse 49 años de aquella noche en la cual, al interior del Tempo de San Antonio, en Barra de Navidad, ante los rezos de sus pobladores el cristo desde el altar dejara caer sus brazos y aplacara la furia de “Lily” que azotaba a este pueblo de pescadores.

Tras el paso de tormentas tropicales, huracanes, así luce la bahía de Barra de Navidad-Melaque. Fotos cortesía de Elke L. Gazvoda

Curiosamente, a una semana de aquel 1 de septiembre de 1971, la Tormenta Tropical “Hernán” recordó a los pobladores de Barra de Navidad, y el resto de la costa sur, lo frágil de la vida humana, y de lo poco que se puede hacer ante la fuerza de la naturaleza.

Raúl Medina, fotógrafo de Barra de Navidad nos regala esta hermosa postal aérea, de como quedó la bahía de Barra de Navidad-Melaque, al paso de «Hernán» «Barra de Navidad, con aguas de chocolate» la tituló.

Una vez más, fuertes vientos, lluvia e inundaciones doblan la voluntad de los pobladores de “La Tierra Pródiga” de Agustín Yáñez…  pero esta no se quiebra… siguen de píe de esta tierra, con los puños cubiertos de lodo, limpiando los estragos de las inundaciones en su vivienda, pero decididos a ser “Hombres y Mujeres Nutridos del Mar y La Tierra” como lo dejara bien escrito, en El Escudo de Armas de Cihuatlán Don Humberto Fregoso Valencia, Historiador y Hotelero, y por muchos años, Delegado Regional de Turismo en Costalegre.

A través de comentarios, historias de fe y protección que se trasmiten de generación en generación, la milagrosa imagen del “Cristo de los Brazos Caídos”, con el paso de los años se ha convertido en un punto obligado a visitar cuando se llega a Barra de Navidad, de paseo, de negocios o de visita con familiares y amigos.

Esta imagen del “El Cristo del Ciclón”, se ubica al centro, en el altar de la parroquia de San Antonio de Padua, y es visitada por los habitantes de Barra de Navidad, con más fe y devoción desde aquel 1 de septiembre de 1971, cuando el huracán “Lily” amenazaba con destruir todo a su paso.

Según algunas de las voces, que nos hablan de esta leyenda, cuentan que aquel 1 de septiembre de 1971 “azotaba la costa de esta población el huracán Lily, eran muchos los estragos y los daños, y las personas acudieron al templo en busca de refugio”.

A través de los años, fuertes inundaciones y cuantiosos daños materiales y humanos han padecido los habitantes de Barra de Navidad, Melaque, Jaluco y Villa Obregón.

Al interior del templo, ante los rezos y súplicas de los pobladores, en medio de la tormenta “el Cristo baja sus brazos y en ese instante cesa la furia del huracán, por lo que a partir de ese momento la comunidad le rinde devoción a esta imagen conocida como el Cristo del Ciclón”.

Algunos de los párrocos que han pasado por esta Parroquia de San Antonio de Padua, comentan que existen testimonios de fieles católicos que han acudido ante “El Cristo del Ciclón” en busca de auxilio, muchas veces a pedirle por la salud propia o de un familiar; y existen versiones testificadas de los fieles que asegurar haber sido “escuchados” y sanados.

Pero, no ha sido solo “Lily”, recuerdan los habitantes de Barra de Navidad, que cuando se aproximaba a las costas de Jalisco “Patricia” anunciado como el huracán más devastador del que se tuviera historia en el occidente del país, “milagrosamente” al tocar tierra se desvaneció toda la furia que traía sin dejar estragos.

Hoy, con “Hernán” la historia es diferente…. hay daños materiales secundarios como casas sin techos, pérdidas de menaje de casa, ropa, autos, pérdidas en la agricultura y ganadería, sin embargo, la solidaridad de los jaliscienses con este pueblo es mucha y poco a poco, al tiempo que se hace el recuento de los daños, la ayuda fluye para que se reintegren a la normalidad y Barra de Navidad, Melaque, La Manzanilla y el resto de Costalegre,  vuelvan a florecer como ese pequeño pueblo de pescadores, ese centro turístico al que propios y extraños acuden semana a semana en busca de esa paz y relajación que solo se encuentra en su dorada arena, en las aguas de su mar.

Las fuertes lluvias que provocó «Hernán» originaron el deslave de cerros que acumuló madera y basura en la playa y zonas urbanas de la bahía.

49 años después de aquella fría mañana del 1 de septiembre de 1971, El Cristo del Ciclón se puede apreciar en una cruz de madera con los brazos caídos y no extendidos como el resto de las imágenes católicas, brindando su protección, desde la parroquia de San Antonio de Padua, a Barra de Navidad, y Costalegre Jalisco.

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